Áreas de práctica
Derecho laboral
Representamos a trabajadores y a empleadores en conflictos derivados de la relación de trabajo, tanto en la vía administrativa ante la Secretaría de Trabajo como ante los Juzgados de Letras del Trabajo.
Lo primero: el plazo
Es el punto donde más derechos se pierden en Honduras, y rara vez por falta de razón: simplemente se deja correr el tiempo. La acción del trabajador contra un despido injustificado no dura indefinidamente.
Otros supuestos corren por plazos distintos y más breves. El derecho del trabajador a dar por terminado su contrato con justa causa —el llamado despido indirecto— prescribe en un mes desde que el patrono dio motivo para la separación. Si su situación se acerca al vencimiento, conviene consultarla antes de que el plazo corra, no después.
Qué se reclama en un despido injustificado
Cuando la terminación no obedece a justa causa, el Código del Trabajo reconoce varios conceptos distintos. Se calculan por separado y cada uno con sus propias reglas:
- Preaviso. Su duración se escalona según el tiempo servido de modo continuo al mismo patrono. Durante el preaviso, el trabajador que va a ser despedido tiene derecho a un día de licencia remunerada por semana para buscar nueva colocación (art. 116).
- Auxilio de cesantía. Procede cuando el contrato por tiempo indeterminado termina por despido injustificado o por causa ajena a la voluntad del trabajador. Se calcula conforme a la antigüedad y tiene un tope legal (art. 120).
- Vacaciones. Después de cada año continuo de servicio: diez días hábiles al primer año, doce al segundo, quince al tercero y veinte a partir del cuarto (art. 346).
- Décimo tercero y décimo cuarto mes. Proporcionales al tiempo efectivamente trabajado dentro de cada ciclo de pago.
- Salarios dejados de percibir. Cuando proceden, se cuentan desde la terminación y según el estado del proceso.
En demandas de varios trabajadores cada uno tiene su propio salario y su propia antigüedad, de modo que los montos no se promedian: se calculan persona por persona. Es una fuente frecuente de liquidaciones mal hechas.
Por dónde pasa un juicio laboral
Conviene saber desde el principio que un proceso laboral no termina necesariamente con la sentencia de primera instancia. Estas son las fases por las que puede atravesar:
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Primera instancia
- Demanda, admisión, citación y emplazamiento
- Contestación de la demanda
- Audiencia de conciliación y primera de trámite
- Prueba y alegaciones
- Juzgamiento
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Apelación
- Recurso de apelación
- Alegaciones
- Sentencia de segunda instancia
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Casación
- Recurso de casación
- Formalización y contestación
- Sentencia de casación
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Ejecución
- Liquidación
- Requerimiento de pago
- Pago o embargo y cierre
No todos los asuntos recorren las cuatro fases: muchos concluyen por conciliación en la audiencia respectiva. La duración depende del juzgado, de su carga de trabajo y de la conducta procesal de la contraparte, de modo que no damos estimaciones de tiempo que después no podamos sostener.
Qué conviene tener a la mano
Si va a plantearnos un asunto laboral, reunir esto de antemano acorta la primera reunión y nos permite decirle con más precisión qué procede:
- Fecha de ingreso y fecha exacta de terminación del contrato.
- Último salario ordinario y cualquier pago adicional que recibiera con regularidad.
- Carta de despido, notificación o constancia de la terminación, si la hubo.
- Contrato de trabajo, si se firmó, y los últimos comprobantes de pago.
- Nombre completo del empleador y de su representante legal.
Que le falte alguno de estos documentos no es impedimento para consultarnos. Buena parte del trabajo inicial consiste precisamente en reconstruir la relación laboral con lo que exista.
Plantear un asunto
Escríbanos con una descripción breve de su situación y las fechas relevantes. Le indicamos si el asunto corresponde a esta área y cómo procederíamos.